Este viaje se adentra en algunas de las zonas más desconocidas de la curva que describe el río Níger a su paso por Malí y nos permite acceder a Tombuctú desde el corazón del Sahel. Una ruta que profundiza en una realidad caleidoscópica, mezcla de animismo y Islam.
Una propuesta que deja muy pocas concesiones al espíritu de aventura de salón, transcurriendo por un territorio duro pero de una belleza inhóspita y salvaje. Comenzaremos ascendiendo a través del Sahel de Burkina, donde etnias nómadas dedicadas al pastoreo conviven con otras sedentarias que basan su subsistencia en el cultivo del mijo y el sorgo. En esta zona entraremos en contacto con las comunidades tamashek: los hombres azules del desierto.
 NOTA: en agosto hay salida desde Bilbao.
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